sábado, 19 de febrero de 2022

Lo último que me dijo -reseña


 ¿De qué va el libro?

LO ÚLTIMO QUE ME DIJO FUE: PROTÉGELA

Antes de que Owen Michaels desapareciera, consiguió pasar a escondidas una nota a su nueva esposa, Hannah: «Protégela». Hannah sabe exactamente a quién se refiere la nota: Bailey, la hija adolescente de Owen, quien perdió trágicamente a su madre cuando era niña. Y que no quiere tener absolutamente nada que ver con su nueva madrastra.

Mientras las llamadas desesperadas de Hannah a su esposo quedan sin respuesta, el jefe de Owen es arrestado por fraude y la policía comienza a interrogarla; entonces se da cuenta de que su esposo no es quien decía ser. Y que Bailey podría tener la clave para descubrir la verdadera identidad de Owen y el porqué de su misteriosa desaparición. Juntas se han propuesto descubrir la verdad. Pero a medida que comienzan a reunir las piezas del pasado de Owen, enseguida se dan cuenta de que sus vidas nunca volverán a ser las mismas.

 ¿Qué me ha parecido?

‘Lo último que me dijo’ es la nueva apuesta de Roca Editorial para esta primavera. Es una novela negra que pronto será una serie de televisión protagonizada por Jennifer Garner.

El título, una suerte de clickbait, funciona, por cierto.

Esta es una historia que habla de ese tipo de personas que construyen sus vidas sobre las apariencias y de cómo esos mundos ficticios se van desmoronando cuando la verdad comienza a aflorar. Nada que se construya sobre la mentira permanece. Las grietas aparecen tarde o temprano, sólo es cuestión de tiempo.

Esto es lo que pasa a Hannah, la protagonista: tiene la pareja perfecta, la casa ideal, un trabajo creativo que es el amor de su vida y una hijastra (no todo puede ser siempre perfecto), con la que intenta llevar una relación sana.

Hasta aquí todo bien. Pero como dije antes, nada construido sobre la mentira perdura, y las grietas comienzan a aparecer de pronto. La vida de Hannah se resquebraja y la burbuja en la que vive estalla de golpe empujándola al furioso mar de la verdad.

La historia, en sí, es simple, pero no por ello deja de ser efectiva, porque el libro tiene un ritmo trepidante.

La novela de Dave viene cargada de reseñas positivas del mercado anglosajón, incluyendo una de Reese Whiterspoon. No me suelen gustar este tipo de recomendaciones, porque entiendo que son dos mercados totalmente distintos, pero en este caso, lo acepto, porque me encaja, ya que esta historia usa recursos cinematográficos: por ejemplo, trata de lo que ocurre cuando te das cuenta de que tu vida no es tu vida (alusión a ‘Matrix’); o el modo ‘hitchcockquiano’ en que se maneja la tensión argumental: el argumento es una bola de nieve de la que no puedes escapar.

Laura Dave escribe muy bien. Pergeña una trama muy creíble, oscura, densa, donde no paran de suceder cosas en capítulos cortos que van deslizándose sin que te des cuenta, pues, como dije antes, la bola de nieve empieza a rodar nada más arrancar el libro y es imposible apartarse.

Me parece un acierto el modo en el que no se recrea con las descripciones, que en este tipo de libros suelen ralentizar la acción tanto que, al final, acaban por aburrir.

Los personajes están muy bien descritos, aunque son un poco arquetípicos (punto en contra).

El lenguaje es sencillo y muy rápido, no está sobrecargado, lo que se agradece. El estilo literario, sin ser recargado, es efectivo y claro, me ha recordado a la gran Jodie Picoult (para mí la mejor escritora anglosajona) ya que, al igual que esta ella, Dave sabe muy bien cómo manejar los hilos de las relaciones familiares. Demuestra que tiene un conocimiento muy profundo de esas dinámicas complejas que pueden llegar a darse y sabe cómo sacarle fruto.

El libro es muy ameno de leer, adrenalínico en muchos momentos, muy en la línea de Juan Gómez-Jurado y su ‘Reina Roja’. Gustará a quienes les apasionan este tipo de historias negras ágiles, fuertes y bien escritas.

Muy recomendable para quienes quieran perderse durante un par de horas (el libro se lee en un suspiro).

Con la recomendación de Roca Editorial.

domingo, 14 de noviembre de 2021

Intrigas y poder en el Vaticano -reseña

 


¿De qué va el libro?

El periodista Vicenç Lozano, que ha sido enviado especial de TV3 en Roma durante décadas, recoge en este libro las claves para entender el Vaticano, un universo de poder más allá de la religión. Los interrogantes que despierta este pequeño Estado son tan numerosos como los obstáculos que tradicionalmente ha puesto a la transparencia. ¿Qué hay que saber de la Banca Vaticana? ¿Y de la muerte de Juan Pablo I? ¿Y del lobby gay? Lozano aborda todos los temas controvertidos y todos los mitos; los documentos de Pío XII sobre el Holocausto en el informe secreto de Vatileaks, del pacto anticomunista de Wojtyla a los complots de la ultraderecha contra el actual papa Bergoglio, de los escándalos de pederastia en el papel de la Iglesia española.

¿Qué me ha parecido?

Empiezo por lo que me ha gustado:

Vicens Lozano es un buen escritor que ha entendido muy bien cómo contar lo que quiere (te guste o no), intuyo que porque que el germen del que salió permaneció mucho tiempo en su mente. Me lo imagino por las noches tomando notas de momentos que no quiere que se le olviden. Así, tiene una pluma muy rápida, sabe cómo contar cada parte y como ir deslizando las temáticas para que se entrelacen y todo tenga una coherencia interna.

Lo cierto es que esperaba un libro de memorias mucho más espeso, más cargante y denso de leer, pero los capítulos están desgranados de forma que la lectura sea atractiva, cosa que agradezco, porque no hay nada peor que un libro de memorias que resulte insufrible de leer. Primero, porque tenemos memoria selectiva, lo que recordamos nunca está completo, lo hacemos por partes, seleccionando lo que nos afecta más; nadie lo recuerda todo. Segundo, porque cuando a alguien se le olvida algo intenta suplir esa carencia memorística con un lenguaje recargado que no ayuda o, Dios no lo quiera, inventándose cómo cree que fue y no cómo pasó algo en realidad. Si no lo recuerdas, no lo pongas; tal vez no importe.

Este libro abarca muchos momentos. Se inicia cuando el autor empieza su carrera de corresponsal en el Vaticano. Cuenta cómo son esos primeros momentos, esa toma de contacto con una realidad tan distinta de la que conoce. Después habla del propio Vaticano, y por último se adentra en las partes más atractivas a nivel informativo: ¿cómo es el Archivo Vaticano? ¿Cómo era San Juan Pablo II? ¿Cómo es el Papa Francisco? ¿Qué pasó en la muerte de Juan Pablo I? ¿Fue un asesinato? ¿De verdad hay un prostíbulo en el Vaticano? Y tantas otras cosas.

Me gusta mucho el estilo literario, porque es muy rápido y va al grano. La lectura es muy sencilla. Cuando te das cuenta llevas cien páginas, aunque me ha resultado un poco lento el inicio.

Me ha gustado muchísimo la parte en la que habla de Paloma Gómez Borrero y todas esas anécdotas que vivieron juntos.

La edición es muy buena y la portada es impresionante.

El punto fuerte de estas historia es que ahonda en temas que siempre van a ser candentes. Estas memorias no van a pasar de moda porque hablan de la mayor institución de la historia (hay 2000 millones de cristianos en el mundo). Ya sólo por eso merece la pena, aunque no te guste lo que cuenta o cómo lo cuenta. Y lo dice un cristiano ferviente.

La temática me atrae también, por lo mismo: es actual. También por mi fe, obviamente, y porque creo que la falta de transparencia de la propia iglesia provoca que los que creemos en ella queramos saber más. Queremos saberlo todo. Lo bueno y lo malo. No sólo lo segundo.

Cosas que no me gustan del libro:

Me molesta bastante ese hincapié en los aspectos sucios del Vaticano, obviando los buenos, que digo yo que alguno habrá visto en tantos años. Lo entiendo, pero no lo comparto (lo de Gómez Borrero es de lo poco salvable). El Vaticano es algo más que sus fantasmas. A no ser que quieras vender un libro sobre ellos basándote en el morbo que provoca la temática. No sé si es el caso. Por eso creo que falta una parte en el libro hablando de esas cosas buenas. Se menciona por encima, sí, pero se ahonda en lo malo. Si vas a hablar, cuéntalo todo, no sólo lo que te conviene para vender más libros o provocar más hashtag en Twitter. Bastante odio tenemos en el mundo.

En otras ocasiones en las que he hablado de libros de memorias he puesto frases que me han tocado la piel. Esta vez prefiero no hacerlo porque el libro me provoca un ambivalencia. Es interesante y está bien escrito, pero es parcial. Al menos así lo veo como lector.

El título tampoco me convence, también es parcial. Tendría que ser algo más parecido a: ‘Memorias de un corresponsal en el Vaticano’, pero es mi opinión.

Con la colaboraciónde Roca Editorial.

domingo, 26 de septiembre de 2021

Ventanas -reseña

 


¿De qué va el libro?

Esta novela, basada en una anécdota real, es una denuncia de la indefensión de la infancia en los conflictos armados y el drama que convierte a los niños en soldados.

Cuando se impone la dictadura del miedo, las ventanas no sirven para dejar entrar la luz, para ver, se convierten en ojos que nos vigilan.

Finalizada la guerra, un grupo de hombres armados detiene inesperadamente a los padres y tíos de Bruno y Silvina. Cuatro niños y un bebé se quedan solos e indefensos en la casa que comparten sus familias, abandonados a su suerte en una ciudad hostil en la que los ciudadanos se vigilan unos a otros desde las ventanas.

Bruno y Silvina, acompañados por el fantasma de la pequeña Alicia, desaparecida en un bombardeo, luchan por sobrevivir, cuidar del bebé, de sus primos pequeños y encontrar a sus padres, pese a que la cobardía de vecinos, allegados y desconocidos los va empujando a un callejón sin salida.

La falta de solidaridad hace de los débiles un blanco fácil. Basta un paso en falso para reducir nuestras expectativas de la vida a la estrechez de la mirilla de un fusil.

¿Qué me ha parecido?

Me resulta extraño escribir una reseña después de tanto tiempo. He estado (y sigo) tan ocupado que apenas tengo tiempo para leer y reseñar. Lo echaba de menos.

Regreso con ‘Ventanas’, de Paloma González Rubio. Una novela finalista del XVIII Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil.

Lo primero con lo que me encuentro al abrir el libro es con su pequeño tamaño; cabe en un bolsillo y sobra sitio. Son ciento cuarenta y pico páginas que pasan en un suspiro. La longitud de la trama va influida por las bases del Premio (no entiendo por qué exigen que las tramas sean tan escuetas), claro, pero también por la necesidad de lo que se cuenta, porque Paloma va al grano. Los capítulos son cortos, sí, pero densos. Ocurren muchas cosas en poco tiempo. Y todas crudas y bien narradas.

Me sorprende la temática. Es un libro sobre la guerra (podría ser cualquiera de las conocidas), un conflicto que no se define en ningún momento y que acaba de terminar, con todo lo que conlleva. Y, por supuesto, hay bandos y un vencedor que cambia las reglas del juego.

La ambientación post bélica es brutal. Las descripciones son precisas y duras como las balas. Paloma define muy bien el miedo y la sinrazón y no se recrea en ello. Describe con atino y sin extenderse, pero lo hace con oficio. Con dos pinceladas te pinta el cuadro. La autora tiene una manera de mostrar la realidad muy fina, muy clara, sobre todo la forma de actuar de los personajes. Con apenas dos toques te los pone delante y sabes muy bien de quién está hablando y cómo es su forma de ser. Un ejemplo claro (sin espóiler), es el de Doña Alma. Paloma es muy hábil mostrando o sugiriendo como de pasada, lo que sugiere un control de la historia perfecto.  

Otro de los puntos fuertes son los diálogos, no me detengo en ellos, porque quiero hablar de lo que más me ha gustado: el abandono, el egoísmo, la sin razón, la falta de escrúpulos y la búsqueda de la salida. Porque esta historia va de eso. Y también de los niños. Sobre todo de los niños. Paloma transmite muchas sensaciones a través de ellos. ¡Qué poco nos cuesta ponernos en su lugar, sentir empatía! La mayoría de esas emociones que nos provoca la autora a través de los protagonistas no son agradables. Si tienes un poco de sentido común y de sangre en las venas, te disgustas con lo que les pasa. Encuentro muy acertada la manera de mostrar lo peor del ser humano sin hacer escarnio. Se muestra, pero no se exagera. Pasa esto, esto y esto. Y por eso hacen esto otro. Sencillo y contundente. Paloma muestra, y es el lector el que completa lo que falta, el que pone la banda sonora a la película. Y no resulta difícil, porque el guión es muy bueno. Así, a través de esa ventana indiscreta que muestra lo que no se quiere ver vislumbramos a ese bebé que llora sin consuelo, a esa niña que no sabe qué hacer, a esos pequeños que, perdidos en un mundo que les acaban de cambiar, juegan a disfrazarse para intentar huir de lo que les rodea, aunque sea un instante.

Este es un libro sobre la guerra, pero también sobre la esperanza. Es una historia sobre gente débil que tiene que salir adelante sin saber muy bien cómo. Habla del abandono y la crueldad, y de la obligación de crecer antes de tiempo. Es un libro sobre el cambio que merece mucho la pena.

Coincido con Gómez-Cerdá: esta historia es de obligada lectura. ‘Ventanas’ en un libro actual, una novela que seguirá siendo moderna pase el tiempo que pase, algo muy difícil de conseguir. Esa es su mejor virtud.

La verdad es que he disfrutado mucho leyendo esta historia, y por suerte para mí, he descubierto una autora que no conocía y a la que voy a seguir la pista. Un libro muy recomendable, con muchas posibilidades didácticas. Un cuento que merece un debate anterior y posterior.  

Con la colaboración de Anaya Infantil y Juvenil.

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