¿De qué va la
historia?
61 a.c.,
ROMA
Consulado de
Pisone y Corvino.
El joven
cuestor Flavio Callido, para reponerse de las fatigas de la vida romana, se
concede algún día de descanso en la villa de su padre Espurio, que había sido
un importante personaje de la escena política durante la dictadura de Sila.
Cuando llega
a la domus, lo que se encuentra Callido es una atmósfera muy distinta a la
tranquilidad típica del campo que se esperaba. La noche anterior ha muerto
Cecilia, segunda mujer de Lucio Calpurnio Bestia, uno de los ilustres invitados
de Espurio junto con el excónsul Murena y con Fausta Cornelia, hija del
dictador Sila. Todos los invitados creen que se trata de una muerte por causas
naturales, menos Marciana, madre adoptiva de Cecilia y prima de Catón de Utica.
De hecho, durante la noche Cecilia se había salvado de un atentado y había
acusado a Licinia, hermana de Murena, de querer matarla para poder así casarse
con el noble Bestia.
Los dos
patricios están unidos por fuertes intereses comunes; en un momento en el que
la conjura de Catilina ha dejado un vacío de poder, hay que parar a Pompeo y a
Julio César, que están adquiriendo cada vez más poder. Y Cecilia era un
obstáculo.
Será Flavio
Callido quien tendrá que descubrir qué se esconde detrás de la trágica muerte
de la mujer y también de la muerte de una esclava y la desaparición de un
esclavo, hechos estos últimos que no parecen interesar a nadie. Pero descubrir
la verdad podría ser más peligroso de lo que el mismo cuestor se pueda
imaginar.
Tras Asesinato
en Roma, llega la segunda entrega de thrillers históricos
protagonizada por el cuestor Flavio Callido y que ha conquistado a más de
50.000 lectores en Italia.
¿Qué me ha parecido?
La
primera palabra que me viene a la cabeza para responder esta pregunta es:
distinta. Creo que la historia es diferente a todo lo que hay en el mercado
actual (al menos la parte que controlo, que no es todo, obviamente, pero sí
bastante), y eso ya es decir mucho.
‘Asesinato
en las afueras’ es un libro sencillo que no pretende convertirse en un clásico.
Su autor, Walter Astori, ha escrito una novela ágil que no intenta renovar el
género, sino que se contenta con aportar calidad, frescura y un misterio
entretenido. Creo que este es uno de los puntos fuertes: su sencillez. El autor
plantea una búsqueda de un asesino en una villa romana, suceso que recuerda a
los ‘Diez negritos’ de Agatha Cristie, pero añade un componente temporal que
dota de frescura a este tipo de novelas tan del género.
Aquí encontraremos
todos esos aspectos típicos de la novela negra: la figura del/la investigador/a
que debe resolver un crimen con su simple pericia, el/la asesinos inteligentes
que intentan mantenerse ocultos, la velocidad en los sucesos, el final sorprendente.
Todos estos elementos forman parte de ‘Asesinato en las afueras’, pero lo que
hace de esta historia algo diferente es que lo que ocurre en ella pasa en un
pasado lejano, con todo lo que ello comporta. Así, Astori, que es un autor
solvente e inteligente, usa recursos del género negro mezclados con una
ambientación histórica creando una historia que puede gustar a los aficionados
a ambos géneros literarios. Es todo un acierto. Si bien la figura del (llamémosle
detective) cuestor no me resulta sorprendente, me aporta un poco de frescura al
tratarse de alguien de la época romana con una visión del mundo determinada por
el momento en el que vive. Su personalidad está influida por su entorno y las
creencias romanas, y esto dota de verosimilitud a su forma de hacer y
comportarse y, de paso, también deja un sabor distinto a su voz, lo que le
distingue de otros investigadores del género.
Pienso
que ‘Asesinato en las afueras’ es una novela sencilla, pero amena de leer. No
es un tostón histórico que agobie al lector con datos, es otro tipo de historia.
Tampoco es una novela negra al uso donde lo que ocurre es tan atroz que no te
deja respirar durante toda la narración. Aquí el ritmo es muy ágil, sin duda
influido por el tipo de ambientación, sí, pero también y, sobre todo, por el
tipo de escritura. Los párrafos no son largos, los capítulos son cortos y terminan
con el suficiente gancho como para que quieras leer otro trocito, y los
personajes tienen suficientes aristas como para no resultar planos o
repetitivos en un género que ya lo ha dicho todo.
Walter
Astori es un escritor cumplidor que conoce el mundo romano y que disfruta con
él; lo bueno es que sabe plasmar ese gusto que siente por la época y
transmitirlo al lector. Sospecho que también es un lector asiduo del género
negro, por lo que ubicar el asesinato que guía la narración en la época romana
es algo natural para él. En sí mismo el propio asesinato y la solución final
los encuentro sencillos, pero funcionales. Me gusta mucho que la historia no
tenga quinientas páginas. Es un alivio leer novelas negras/históricas (¿ambas?)
que no se dejan llevar por la extensión injustificada. Astori es consciente de
que la trama es la que es y no la estira innecesariamente, lo que provoca un
buen sabor en el lector y, de paso, le deja con ganas de más. Esa apetencia de
querer seguir leyendo más historias del cuestor protagonista, sin duda está
influenciada por la dosificación correcta de los datos históricos que hace
Astori. Se dan datos, pero no se satura de ellos. Surgen cuando se necesitan, y
si sobran, no aparecen, por lo que no ralentiza la lectura, y eso se agradece.
Me ha sorprendido
mucho la novela. Esperaba bastante una historia más lenta, quizá más tostón,
sin duda con un sobre abundamiento de datos históricos que no aportaran nada, y
no he encontrado ninguno de esos elementos en ella. Me ha resultado una lectura
distinta, con una ambientación conseguida y el suficiente pulso narrativo para
no perderme en el lugar y el momento y querer seguir leyendo lo que ocurría (de
eso se trata, ¿no?). Esta es una novela que gustará a los amantes del género
negro, a los que quieran historias de romanos o a ambos.
Astori
me ha recordado al mejor Scarrow. Muy entretenida.
Con lacolaboración de Roca Editorial.